El metal líquido consiste en mezclar metal auténtico con un aglutinante para transformarlo en estado líquido, lo que permite pulverizarlo y texturizarlo. Cuando se aplica sobre una superficie, se seca y conserva las características esenciales del metal, como su brillo, conductividad y reactividad con el oxígeno.
El metal líquido permite crear acabados metálicos auténticos. Tanto si desea crear paredes metálicas lisas, fachadas llamativas, mesas elegantes o superficies curvas, el metal líquido es una solución excelente para sus necesidades de diseño.
Dado que el metal líquido se puede pulverizar, no es necesario fundirlo ni dejar líneas de soldadura visibles al crear muebles. Además, la posibilidad de dar textura al metal mientras se encuentra en estado líquido, antes de que se solidifique, ofrece la oportunidad de diseñar una amplia gama de texturas y producir superficies metálicas personalizadas y distintivas.
El metal líquido no debe considerarse un sustituto de las láminas metálicas tradicionales, sino que se ha desarrollado para superar las limitaciones asociadas al uso de estas últimas. Este innovador material tiene el potencial de revolucionar su forma de trabajar y percibir el metal, ya que ofrece una opción fácil de usar y flexible para diseñar y explorar nuevas posibilidades con este material.
El metal líquido se puede aplicar a una gran variedad de sustratos base, incluyendo madera, MDF, acrílico, cerámica, baldosas, ACP, tela e incluso hormigón. Dado que el recubrimiento de metal líquido forma una fina capa de 1 mm sobre la base, es recomendable seleccionar un material base muy duradero y ligero para aprovechar al máximo las ventajas de este innovador material. En Evolve, solemos utilizar MDF para aplicaciones interiores y mobiliario, ACP para proyectos exteriores y WPC para entornos húmedos.
En nuestra fórmula, hemos dado prioridad a la fuerte adhesión del material al sustrato base, por lo que la longevidad del material está estrechamente relacionada con la calidad de la base. Mientras el sustrato permanezca intacto, el recubrimiento de metal líquido debería seguir siendo duradero. Sin embargo, existe el riesgo de que se agriete o se desprenda si no se mantiene un cuidado adecuado, como el uso de limpiadores ácidos o la exposición de la superficie a la abrasión mecánica.
El metal líquido se ofrece tanto en forma de materia prima como en paneles prediseñados adecuados para revestir paredes, muebles y puertas.
Si usted es un contratista o fabricante de productos interesado en explorar y crear texturas únicas con metal líquido, puede utilizar nuestros kits de materias primas. Un kit de 1 kg puede cubrir aproximadamente entre 0,56 y 0,74 m², dependiendo de la textura deseada.